Hoy desperté con ansias de abrazarte, sacarte una sonrisa
Y decirte lo
mucho que te quiero con ese abrazo caloroso, el cual me llena de seguridad.
También quiero darte un beso y de tu mano salir a caminar por este camino tan corto, pero
a la vez largo llamado
vida.
Quisiera reír, cantar, saltar
y gritarle al mundo lo maravilloso que es tenerte, compartir los sueños
por los que me enseñaste
a luchar, a veces con
correctivos para mejorar.
Padre te pedí un minuto de tu vida,
y me diste
la vida en sí.
Estado ahí para levantarme
cuando caí sin importar el cómo, donde
¡por qué? Me tendiste tu mano. Y tus concejos escuche los cuales
retumbaron en mi. Y
me hicieron ver lo sabio
que mi padre fue.
Y hoy que
quiero todo esto.
Me doy cuenta que es muy tarde ya para poderlo expresar, realizar esos
sueños que un día soñamos realizar.
Ya que nunca pensamos, en el día que nos pueda faltar.
Y ahora
que he vivido, quisiera devolver
el tiempo y decirte padre enséñame
más de este largó
caminar.
Pero recuerdo que ya no estas y que te fuiste al cielo
sin avisar.
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